Que vas a ganar en vivir en otro país


La ventaja de hablar un nuevo idioma - aprender un nuevo idioma cuando vives en un nuevo lugar es la más poderosa y más ágil que en un salón. Tienes la oportunidad de escuchar los acentos y mejorar tu acento auténtico.


Casas por todo el mundo – vas a hacer amigos de diferentes partes del mucho y después de hacer todo con tus nuevas amigos, claro tienes hogares para visitar a través del mundo, y amigos en muchos países.


Una nueva perspectiva de tu propio país–vas a aprender a apreciar las pequeñas cosas o las costumbres y tradiciones de tu país y después de un año al extranjero tu tendrás  más ganas de explorar tu propio país porque siempre hay cosas de descubrir. Tienes la oportunidad de ver tu país desde otras perspectivas y la nostalgia te invade y tienes una identidad y una idea de patriotismo.


Las nuevas puntos de vistas – vas a convertirte en una persona más abierta después de escuchar las opiniones y experiencias de personas en todo el mundo tu visión del mundo puede cambiar para mejor.


La falta de la importancia de dinero y la importancia de amigos- a través de un año extranjero es posible que no tengas mucho dinero pero gracias a nuevas amigos y el sol no lo necesitas y  te das en cuenta que hay cosas mucho más importantes. La riqueza de la vida está en las relaciones y la naturaleza, no en las cosas materiales.


Te conviertes en un ciudadano del mundo – después de unos  meses en otros países tienes un sentimiento que perteneces a las otras ciudades. Es algo que no sólo viene acompañado de una mente más abierta, sino que también te convertirá en un ser humano más libre.


Tienes la oportunidad de adaptarte a un nuevo lugar y vencer tus miedos – Tienes que abrir una cuenta bancaria, hablar en público, llamar por teléfono a personas y afrontar situaciones nuevas. Antes de un año al extranjero es normal de sufrir un bloqueo propiciado por el miedo a enfrentarte a las dificultades lingüísticas, pero después te hará sentirte mejor, libre de unos miedos.


Puedes ser realmente tú mismo – a lo largo de la escuela y de la vida te conviertes en alguien condicionado por la familia, los amigos y la sociedad pero al vivir fuera te encuentras sin importar el que dirán. Tienes la oportunidad de reinventarte y también tu estilo experimentando cómo expresar una definición perfecta de tú mismo mediante la moda.


Aprendes a despedirte… y a disfrutar - Te das cuenta de que, ahora, muchas cosas y personas son de paso, y el valor de la mayoría de situaciones se relativiza. Perfeccionas el equilibro entre crear lazos y saber desprenderte de objetos y recuerdos: una lucha perpetua entre nostalgia y pragmatismo.


¿Normal? ¿Qué es normal? - se da cuenta de que la idea que «normal» significa social o culturalmente aceptado y tu concepto de normalidad se resquebraja. Después de aprender nuevas maneras de hacer cosas, al cabo de un tiempo tú también adoptas aquella costumbre antes impensable. Descubres cuáles son las cosas en las que de verdad crees y cuáles, en cambio, son aprendidas.